La ópera que desapareció del escenario madrileño
El Teatro Real vuelve a programar *La novia vendida, de Bedřich Smetana, el próximo martes tras más de un siglo sin representarla. Gustavo Gimeno dirige la orquesta y Laurent Pelly firma la dirección de escena en un montaje que reinventa la comedia checa con referencias al cine de animación de los años cincuenta.
La última vez que Madrid vio esta obra fue en 1922. "Hubo dos funciones en el Teatro de la Zarzuela allá por 1973, pero después cayó en el olvido", explica Gimeno. "Y no lo entiendo, porque es una música muy hermosa y de lo más accesible".
Un cambio de registro para Gimeno
El maestro valenciano, de 49 años, llega a esta partitura tras dirigir obras de intensidad emocional como *El ángel de fuego, Eugenio Oneguin y *El castillo de Barbazul. "El cuerpo me pedía una comedia", comenta. "La partitura de Smetana es íntima, elegante, melancólica, pero sobre todo divertida. Durante el ensayo de ayer no podía parar de reírme".
Es la primera vez que Gimeno dirige esta ópera, pero la ha estudiado tan a fondo que ha descubierto un detalle revelador: Gustav Mahler tomó prestado un motivo de la obertura para una de sus sinfonías. El compositor bohemio amaba tanto esta obra que hizo la versión alemana en Hamburgo y Viena.





