La rebelión contra la sonrisa de plástico
Hollywood está girando la cabeza. Después de décadas donde tener una sonrisa blanquísima, perfectamente alineada y sin un ápice de personalidad era casi obligatorio, las celebridades empiezan a rechazar el molde. Bad Bunny lo ha dicho sin rodeos: "Por más feos que tengas los dientes no te lo hagas. Yo me arrepiento todos los días de mi vida". El cantante va más allá: "Parece que no eres artista hasta que te hagas los dientes".
No es un caso aislado. Myha'la Herrold, la actriz de la serie *Industry, acaba de convertirse en imagen de Colgate precisamente porque rechaza corregir sus dientes. La actriz tiene dos dientes laterales en forma de clavija —pequeños y diminutos en la parte delantera— y se niega a tocarlos. "Mucha gente se los arregla y cantidad de veces se me han acercado dentistas que no conozco de nada para darme su tarjeta, diciéndome: 'Cuando quieras'. Y yo pienso: 'De ninguna manera. No les pasa nada malo a mis dientes y no hay nada que arreglar en mi sonrisa", aseguró.
Cuando la perfección se convirtió en uniforme
Esta tendencia refleja un cambio más profundo. Durante años, Hollywood funcionó con un único modelo de belleza dental: todos los dientes iguales, todos blancos, todos rectos. El resultado fue que cualquier estrella que se respetara lucía exactamente la misma sonrisa.
, director y fundador del Grupo Autrán, lo explica así: "Estamos pasando de mejorar sonrisas a estandarizarlas, y eso es un error. Es simplemente vulgar, y muchas veces exagerado. Cuando todos tienen la misma sonrisa, la estética deja de ser estética y se convierte en uniforme". El especialista advierte que este proceso muchas veces daña de forma irreparable los dientes naturales.





