La crisis que ahoga a un millón y medio de personas

La gobernación de Deraa, históricamente conocida por sus abundantes recursos hídricos, vive hoy una de las peores crisis de agua de Siria. Abu Osama, residente en la localidad de Yadouda, lleva años sin recibir suficiente agua potable. Cuando se corta el suministro, tiene que comprar un camión cisterna a 50.000 libras sirias (unos 3,46 euros), un coste que equivale a casi un día de su salario como conductor de ambulancia.

"Cuando se corta el suministro, tenemos que comprar un camión cisterna. En mi caso es difícil asumir ese coste, así que intento ahorrar agua al máximo", explica este hombre de 34 años, padre de cuatro hijos. Gana menos de 100 dólares al mes.

Números que hablan de colapso

Los datos muestran el alcance real del desastre. Aproximadamente el 60% de la población recibe como máximo 25 litros diarios por persona. Otro 25% obtiene entre 25 y 50 litros, y solo el 15% supera los 60 litros al día.

Antes de 2011, antes de la guerra, el consumo medio era de 100 a 125 litros diarios por habitante. La Organización Mundial de la Salud establece que cada persona necesita entre 50 y 100 litros al día para cubrir sus necesidades básicas. Hoy, la mayoría de Deraa vive muy por debajo de esos mínimos.

Los embalses de la provincia están prácticamente vacíos. Sus niveles de llenado oscilan entre el , mientras que numerosos manantiales, lagos y pozos se han secado completamente en los últimos años.