La agresión brutal en el domicilio
Un hombre fue condenado a cinco años de prisión por agredir brutalmente a su esposa en Madrid el 8 de septiembre de 2024. La pareja estaba en pleno proceso de separación cuando él le propinó tres mordiscos en la cara que le dejaron colgando la piel y parte del labio, y posteriormente la atacó con un cuchillo.
Los hechos ocurrieron en el dormitorio de la casa que compartían. Según la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, la discusión sobre el divorcio escaló rápidamente. Los padres de la mujer y sus dos hijos mayores de edad, que estaban en la vivienda, acudieron alarmados al oír los gritos y encontraron a la víctima *con la cara llena de sangre.
El ataque con arma blanca
Después de los mordiscos, el agresor se dirigió a la cocina para coger un cuchillo. El padre de la víctima intentó detenerlo, pero consiguió zafarse y apuñaló a su esposa en la clavícula y el brazo derecho. Las heridas fueron superficiales. Fue el padre y el hijo de la mujer quienes finalmente le arrebataron el arma.
Los policías que acudieron al domicilio encontraron mucha sangre en la escena y describieron a la víctima con el labio colgando y la cara *totalmente destrozada. El agresor reconoció haber dañado a su esposa pero argumentó que no había podido controlarse por la bebida.




