La alarma de los Mossos

Los Mossos d'Esquadra han vuelto a encender las alarmas sobre la violencia juvenil en Cataluña. Tras años de relativa calma, la policía catalana ha detectado un aumento preocupante de delitos contra las personas, irascibilidad entre jóvenes y tenencia de armas en la vía pública, especialmente en Barcelona y su área metropolitana.

"En determinadas zonas de Cataluña, vemos jóvenes violentos y si no se hace una intervención, puede acabar en problemas graves", resume una fuente policial. Esta situación ha llevado a la jefatura de los Mossos a preparar un plan específico de seguridad que pretende atajar el problema antes de que escale.

Un fenómeno que nunca desapareció

La policía catalana insiste en que el problema no es nuevo. Aunque hace una década dieron por superada la crisis de las bandas latinas que marcó los años 2000 —con enfrentamientos que dejaron muertos y heridos—, los analistas de los Mossos reconocen que "las bandas siempre han existido y existirán".

Lo que preocupa ahora es el comportamiento. Los servicios de información empezaron a monitorizar de nuevo este fenómeno en octubre de 2024, cuando detectaron que la irascibilidad y las actitudes violentas entre jóvenes iban en aumento. No es una vuelta a los tiempos de palizas territoriales, pero sí una tendencia que requiere atención.

34 grupos identificados

Los analistas de los Mossos han hecho una radiografía actual del panorama. Existen alrededor de , aunque solo . Entre los más conocidos siguen los Trinitarios, contra quienes llevaron a cabo una operación conjunta con la Policía Nacional en diciembre pasado.