Bibliotecas vs TikTok: la respuesta de los bibliotecarios catalanes

El pasado viernes el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, se dirigió a más de 300 asistentes en el auditorio del Campus Ciutadella de la Universidad Pompeu Fabra y, en medio de un discurso sobre unidad de la izquierda, afirmó: «Prefiero llenar TikToks que bibliotecas, porque mi hijo mira el TikTok, sin renunciar a lo que soy, yo nunca oculto lo que soy».

Con esa frase, Rufián equiparó, a su modo, la popular plataforma de videos cortos con los espacios de lectura y aprendizaje que la sociedad ha financiado durante décadas. La declaración, que pretendía subrayar la cercanía con la generación digital, fue catalogada de inmediato como una afrenta a la cultura pública.

El Colegio Oficial de Bibliotecarios‑Documentalistas de Catalunya emitió un comunicado el mismo día, calificando las palabras del dirigente como «poco afortunadas» y recordando que las bibliotecas no compiten con TikTok, sino que garantizan acceso al conocimiento, al pensamiento crítico y a la igualdad de oportunidades.

Los bibliotecarios subrayaron que sus instituciones son refugios de la reflexión, lugares donde se forman lectores críticos y se preserva la memoria colectiva. En su mensaje, insistieron en que la cultura pública merece *más respeto y compromiso institucional.