Zelda película: rodaje en Nueva Zelanda transforma Otago en Hyrule

La nueva película de The Legend of Zelda comenzará su exhibición el 7 de mayo de 2027. En los papeles principales aparecen Benjamin Evan Ainsworth como Link y Bo Bragason como Zelda. El rodaje se lleva a cabo en la región de Otago, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, concretamente en los pueblos de Glenorchy y la Reserva de Poolburn.

Este entorno natural sustituye a los extensos fondos generados por ordenador que suelen dominar la fantasía contemporánea. El director Wes Ball ha declarado: "Quiero que Hyrule se sienta con los pies en la tierra, que el espectador perciba la inmensidad de la naturaleza".

Detalles del rodaje: paisajes de Tolkien al servicio de Hyrule

Los mismos parajes que sirvieron a Peter Jackson para recrear la Tierra Media vuelven a brillar, ahora bajo la luz de Hyrule. Glenorchy, con sus lagos cristalinos y montañas escarpadas, ofrece el escenario ideal para los bosques de Kokiri y los valles de la Gran Meseta. La Reserva de Poolburn, con sus llanuras abiertas, se convierte en la zona de los campos de Hyrule donde Link emprenderá su aventura.

Ball optó por estos lugares porque permiten capturar una estética realista sin depender excesivamente del CGI. Según el propio director, "la cámara puede respirar el aire fresco de estos valles, y eso transmite una autenticidad que el ordenador no puede replicar".

El equipo de producción ha instalado bases temporales en Glenorchy, aprovechando la infraestructura ya existente para el turismo de aventura. La logística incluye transporte de equipos mediante helicópteros y camiones, minimizando la alteración del entorno. Cada toma se planifica para respetar la flora y fauna locales, siguiendo los estrictos protocolos ambientales de Nueva Zelanda.

Contexto cultural: de la Tierra Media a Hyrule

La elección de Otago no es casual. A principios de los 2000, Peter Jackson convirtió a Nueva Zelanda en la Tierra Media, demostrando que los paisajes vírgenes pueden elevar una historia fantástica a la categoría de mito. Hoy, Wes Ball sigue esa tradición, confiando en la capacidad del territorio neozelandés para transportar al espectador a otro mundo.

Esta continuidad refuerza la reputación de Nueva Zelanda como cuna de grandes epopeyas cinematográficas. Otros proyectos recientes, como la trilogía Dioses del juego de Amazon MGM Studios (Amazon MGM Studios lleva al cine la trilogía 'Dioses del juego' de Ana Huang), también han aprovechado la diversidad de sus paisajes.

El legado de Jackson y la visión de Ball demuestran que la fantasía no necesita depender exclusivamente de la tecnología; la naturaleza sigue siendo el mejor set de filmación. Este enfoque también responde a una demanda del público adulto que busca experiencias visuales auténticas, donde la historia y el entorno se funden.

Qué sigue para los fans

Con el calendario de rodaje ya en marcha, los seguidores de la saga pueden esperar avances y fotos de los escenarios en los próximos meses. La estrategia de marketing incluirá visitas guiadas a los lugares de filmación, una iniciativa que ha funcionado con éxito en proyectos anteriores de la región.

El estreno del 7 de mayo de 2027 marcará el debut de la primera gran producción de Nintendo en live‑action, y la expectativa es que la combinación de actores jóvenes, paisajes épicos y la visión de Ball convierta a The Legend of Zelda en un referente del cine de fantasía contemporáneo.

Para quien sigue de cerca la escena cultural, la película no solo es un nuevo capítulo de un videojuego icónico, sino también una celebración de la capacidad del entorno natural para contar historias que trascienden generaciones.


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Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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