Detención del presunto sicario en Odesa: los hechos clave
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) arrestó el 9 de abril en Odesa a un ciudadano de origen balcánico que pretendía asesinar a un alto mando de la Marina ucraniana. El sospechoso se posicionó cerca del aparcamiento donde el oficial iba a salir, fingiendo reparar una bicicleta. Cuando el vehículo del objetivo arrancó, lanzó la bicicleta contra las ruedas y, a escasos metros, sacó un revólver para disparar por la ventanilla. Los agentes del SBU, que seguían sus movimientos desde hacía días, lo neutralizaron antes de que pudiera disparar. El SBU difundió un video que muestra el momento del lanzamiento de la bicicleta y la detención del hombre, que quedó esposado en el suelo. "El sicario fue detenido en el instante en que intentó acercarse al vehículo", indicó la agencia.
Modo de operación y vínculo con los servicios secretos rusos
Según el comunicado del SBU, el detenido ingresó a Ucrania como turista en febrero y recibió, a través de un enlace ruso, la geolocalización de la pistola que debía usar. El plan consistía en crear una distracción con la bicicleta para acercarse sin levantar sospechas. El contacto ruso le entregó la ubicación exacta del arma y le indicó el día y la hora en que el oficial saldría del aparcamiento. La SBU había interceptado las comunicaciones y puesto bajo vigilancia al sospechoso desde su llegada, lo que permitió anticipar el atentado. El método, poco convencional, revela la flexibilidad de los servicios de inteligencia rusos para emplear recursos improvisados y aprovechar la vulnerabilidad de los desplazamientos cotidianos de los mandos militares.





