Lama de Góngora se lleva la oreja en la Maestranza de Sevilla

El presidente José Luque entregó la oreja a Lama de Góngora al terminar la tarde de toros en la Real Maestranza. La distinción se produjo sin que existiera una petición mayoritaria del público. El gesto ha encendido los ánimos de los amantes de la tauromaquia, que ven en la decisión una señal de favoritismo.

Cómo se desarrolló la lidia y por qué se concedió la oreja

Lama pinchó al toro, recibió un aviso y, pese a la interrupción, cobró una estocada que el presidente consideró suficiente para la oreja. La lluvia, que cayó con intensidad durante el cuarto toro, dificultó la faena de Pepe Moral, obligando al público a refugiarse bajo los tendidos. Fabio Jiménez, debutante riojano, tuvo un lote desfavorable y apenas pudo mostrar su muleta.

El público aplaudió la estocada de Lama, aunque la actuación no fue perfecta. "La decisión se tomó sin petición mayoritaria" declaró Luque, subrayando que la calidad del momento, no la unanimidad, guiaba su criterio. El resto de toreros, pese a mostrar destellos, no alcanzaron el umbral que el presidente había fijado para la oreja.

Contexto de la polémica en la Real Maestranza

Los presidentes de la plaza, respaldados por el poder político regional, son acusados de socavar la reputación de la Maestranza. La crisis de prestigio se agudiza cuando decisiones como esta parecen responder a intereses internos más que a la excelencia taurina. Los críticos afirman que la entrega de la oreja a Lama, con una faena intermitente, alimenta la percepción de una gestión desorientada.