Fontaneros advierten: el mayor problema surge por falta de mantenimiento
Los profesionales de la fontanería coinciden en que el origen de la mayor parte de las averías domésticas es la ausencia de mantenimiento preventivo. En la jornada de ayer, la asociación de fontaneros de Madrid realizó una rueda de prensa en la que reiteró que la mayoría de los problemas no aparecen de forma repentina, sino que son la culminación de años de descuido.
"No hace falta una gran fuga para que empiecen los problemas", explicó J.A. Giménez, portavoz de la agrupación. Señaló que los propietarios suelen esperar a que el agua empiece a salir por lugares inesperados antes de llamar a un técnico, lo que incrementa el coste de la reparación.
En comunidades de vecinos, la falta de un plan de mantenimiento colectivo genera filtraciones que se extienden a varios pisos, obligando a realizar obras estructurales costosas. La asociación recomienda que cada edificio establezca un calendario de inspecciones al menos una vez al año.
Señales de alerta y recomendaciones para evitar costosas reparaciones
Los fontaneros enumeran cuatro indicadores tempranos de deterioro: pequeñas fugas, corrosión visible, pérdida de presión y desagües que se atascan con facilidad. Detectar cualquiera de estos signos permite actuar antes de que la tubería se rompa.





