Londres ha anunciado este domingo la suspensión del acuerdo que habría entregado la soberanía de las Islas Chagos al gobierno de Mauricio. La medida responde a la ausencia de un intercambio formal de cartas por parte de Estados Unidos y a la presión directa del presidente Donald Trump, que ha reiterado que no quiere perder el control de la base militar de Diego García.

Reino Unido pausa el acuerdo de soberanía de Chagos a Mauricio (acuerdo Chagos Reino Unido Mauricio)

El Ejecutivo laborista, liderado por Keir Starmer, indica que el proyecto de ley que respaldaba la cesión se encuentra en la fase final, pero el Parlamento se prorrogará en las próximas semanas, agotando el tiempo disponible para su aprobación. La decisión no implica el abandono del tratado, sino una pausa mientras se resuelven los requisitos diplomáticos pendientes.

Motivos y condiciones que frenan el tratado (razones pausa acuerdo Chagos)

Dos factores clave bloquean la ratificación. Primero, la falta de un intercambio formal de cartas con EE. UU., requisito legal indispensable para que el acuerdo entre en vigor. Segundo, el presidente Trump, que inicialmente apoyó el tratado, retiró su respaldo en enero, citando la necesidad de mantener el control de Diego García frente a posibles amenazas de China o Rusia. La presión se intensificó tras la disputa sobre la compra de Groenlandia, donde Trump usó el mismo argumento geoestratégico. Además, el proyecto de ley no se incluirá en el próximo Discurso del Rey, lo que retrasa aún más su tramitación.

Escenarios futuros y posibles repercusiones (futuro acuerdo Chagos)

La pausa podría traducirse en un retraso legislativo prolongado, obligando a Mauricio a considerar acciones legales por el incumplimiento del cronograma acordado. La incertidumbre también afecta a EE. UU., que depende de Diego García para operaciones en el Índico, como los recientes ataques contra Irán, que provocaron una respuesta con misiles desde Teherán. Si la base quedara en duda, Washington tendría que renegociar su presencia militar, lo que alteraría el equilibrio de poder en la región.

En caso de que el acuerdo se reanude, el tratado contempla un arrendamiento de 101 millones de libras por 99 años de la instalación militar. De no resolverse, la disputa territorial, iniciada con la independencia de Mauricio en 1968, podría escalar en tribunales internacionales, mientras la comunidad global observa la maniobra de poder entre Londres y Washington.

Para entender mejor el contexto de la presión estadounidense, véase la cobertura de Trump ordena ataque contra Irán tras visita de Netanyahu y el anuncio de Trump anuncia nuevo Arco de Triunfo de 76,2 m en Washington.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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