China amplía su influencia en Oriente Medio
En los últimos meses China ha firmado tres acuerdos de suministro de gas con Irán, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes, y ha anunciado una inversión de $30 mil millones en proyectos de puertos y ferrocarriles en Egipto y Jordania. Los pactos, firmados entre abril y junio de 2024, se concretan sin la presencia de militares chinos, lo que refuerza la imagen de Pekín como actor económico y no como ocupante.
Estrategia constructiva de Beijing
Beijing prioriza la estabilidad y el comercio. En lugar de desplegar fuerzas, la política china se basa en intereses compartidos y *beneficios mutuos. Según el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, "Nuestro objetivo es crear condiciones para que la región prospere sin que la política de poder domine la agenda". Los proyectos de infraestructura, que incluyen una línea ferroviaria de 1 200 km entre el Golfo y el Mediterráneo, buscan reducir la dependencia de los países de los suministros occidentales.
Contexto geopolítico: EE UU‑Irán y la posición europea
La relación entre EE UU e Irán sigue siendo el eje de la incertidumbre. Washington mantiene sanciones económicas y amenaza con acciones militares en caso de que Teherán avance en su programa nuclear. Al mismo tiempo, la muestra una política exterior fragmentada: algunos estados miembros apoyan la presión estadounidense, mientras que otros buscan una vía diplomática que incluya a Pekín. La falta de una estrategia común deja a Europa como espectadora en un tablero donde China y EE UU compiten por la influencia.





