Fracaso de la negociación EE.UU.–Irán en Islamabad
Los representantes de Estados Unidos y Irán abandonaron Islamabad el domingo después de una intensa jornada de conversaciones que no lograron un acuerdo. El vicepresidente J.D. Vance dejó la ciudad al amanecer, señalando que las diferencias esenciales siguen sin resolverse. No se ha fijado una fecha para una segunda ronda y la agenda queda en blanco.
Motivos del estancamiento: nuclear, Ormuz y activos congelados
Tres puntos críticos bloquearon el proceso. Primero, Washington exige que Irán entregue su uranio altamente enriquecido y renuncie al programa nuclear que, según EE.UU., podría conducir a una bomba. Teherán defiende la inviolabilidad de su programa, alegando que no persigue armas. Segundo, el control del estrecho de Ormuz, vía por la que circula cerca del 20 % del comercio mundial de petróleo, sigue bajo la restricción iraní; EE.UU. quiere el libre paso de todos los buques. Tercero, Irán reclama la devolución de sus activos congelados en el extranjero, retenidos por sanciones internacionales, mientras Washington mantiene la presión para su liberación.





