Fallo del tribunal federal
El 20 de abril, un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia votó 2‑1 a favor de que la administración continúe la construcción del salón de baile en el ala este de la Casa Blanca. La orden concede plazo hasta el 17 abril para avanzar y, si lo estima necesario, solicitar revisión ante la Corte Suprema.
Detalles del proyecto y controversias legales
El proyecto, valorado en 400 millones de dólares, pretende transformar el espacio donde antes se encontraban las oficinas de la primera dama, demolidas en septiembre, en un amplio salón de baile. La demanda fue interpuesta por el Fondo Nacional para la Preservación Histórica de EE. UU., que argumenta violaciones a la Ley de Preservación Histórica y a normas de seguridad nacional.
En marzo, el juez de distrito Richard Leon ordenó la paralización de la obra, señalando que el presidente no contaba con la autorización del Congreso y que el proyecto planteaba riesgos para la seguridad de la residencia oficial. La reciente decisión de la Corte de Apelaciones obliga a Leon a aclarar esos puntos antes de que la construcción pueda reanudarse de forma definitiva.
Repercusiones internacionales y próximas etapas
La administración dispone de menos de un mes para decidir si apela a la Corte Suprema. La decisión será observada por aliados y adversarios, que evaluarán la capacidad de EE. UU. para mantener la integridad de sus instituciones frente a proyectos de carácter privado dentro de un edificio gubernamental.





