Donald Trump publicó este martes una imagen creada por inteligencia artificial en la que se representa como Jesucristo, rodeado de militares y civiles, y en la misma publicación lanzó una amenaza de genocidio contra Irán si no reabría el estrecho de Ormuz.
La imagen muestra al expresidente con una aureola, una cruz y una multitud rezando a su alrededor, mientras soldados estadounidenses aparecen detrás de él. La publicación, hecha en su red social Truth Social, se viralizó rápidamente y generó una oleada de reacciones en todo el mundo.
Imagen generada por IA que muestra a Donald Trump como Jesús, rodeado de militares y civiles
Trump Irán
En la misma jornada, Trump exigió que el régimen iraní reabriese el estrecho de Ormuz, describiendo la posible negativa como "una invitación al infierno" y advirtiendo que, de no cumplir, ordenaría un genocidio contra los iraníes, estimados en 90 millones de habitantes.
El ultimátum se centró en la necesidad de garantizar la libre circulación de petróleo y gas, vitales para la economía global. Trump dejó sin precisar condiciones concretas, indicando que cualquier acuerdo debía ser "satisfactorio para mí".
Teherán respondió de inmediato, calificando la amenaza de "inaceptable" y convocando a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán pidió a EE. UU. que dejara de "jugar con la vida de millones".
Apenas unas horas después, representantes de la Casa Blanca y de Irán iniciaron conversaciones de urgencia en la sede de la ONU. El resultado fue un alto el fuego provisional que suspendió los bombardeos en la zona y abrió la puerta a negociaciones más amplias.
amenaza Trump Irán
"Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno", escribió Trump en su red social, empleando un lenguaje que los analistas describen como "performativo" y destinado a intimidar.
La respuesta diplomática estadounidense, sin embargo, fue más mesurada. El Departamento de Estado emitió un comunicado señalando que la prioridad era "evitar una escalada que ponga en riesgo la seguridad de la región y la estabilidad del mercado energético".
Irán, por su parte, reiteró su disposición a negociar, pero bajo la condición de que se respeten su soberanía y sus derechos marítimos. Ambas partes acordaron mantener abiertas las vías de comunicación mientras se definían los términos de un acuerdo definitivo.
estrategia Trump
Algunos expertos comparan la retórica de Trump con la "teoría del loco" de Richard Nixon, quien en la década de 1970 simuló una actitud descontrolada para asustar a adversarios como la URSS y Vietnam del Norte.
Según la teoría, hacer creer al oponente que el líder está dispuesto a arriesgarse a la aniquilación puede obligarlo a ceder. En el caso de Trump, la amenaza de genocidio y la imagen de Jesús podrían ser una forma de proyectar una imagen de poder absoluto y de imprevisibilidad.
Analistas señalan que, si bien la estrategia puede generar presión a corto plazo, también corre el riesgo de erosionar la credibilidad de EE. UU. en la comunidad internacional, especialmente en un momento electoral donde la desaprobación del presidente supera el 56 %.
El posible impacto en la percepción global es doble: por un lado, la amenaza puede haber forzado a Irán a ceder temporalmente; por otro, la falta de una victoria clara en el conflicto podría alimentar la narrativa de debilidad que sus críticos utilizan.
En los próximos días se esperan nuevas rondas de negociación y la posible formalización de un acuerdo que garantice la libre circulación en el estrecho de Ormuz. La comunidad internacional observará si la postura de "locura simulada" se mantiene o si Trump opta por una estrategia más convencional, lo que determinará en gran medida la estabilidad geopolítica de Oriente Medio y la confianza en la política exterior estadounidense.