Resumen de la investigación

La Escuela de Psicología de la Universidad de Cardiff ha concluido un ensayo de seis semanas en el que participaron 150 niños entre 4 y 8 años. Cada menor recibió, al azar, una muñeca de trapo o una tablet con juegos precargados. Los padres anotaron diariamente la frecuencia y duración del juego en un diario de observación.

Los resultados mostraron que los niños que jugaron con muñecas emplearon un lenguaje emocional más rico y obtuvieron puntuaciones superiores en la prueba Sandbox Task, diseñada para medir la teoría de la mente.

Cómo el juego con muñecas mejora la empatía y la teoría de la mente

El método combinó diarios de padres con pruebas estandarizadas. Los niños con muñecas describieron con mayor precisión emociones como alegría, tristeza o frustración, tanto en sus relatos como en conversaciones espontáneas. En la prueba Sandbox, que evalúa la capacidad de comprender creencias falsas, superaron en un 30 % a sus compañeros de tablet.

El efecto fue especialmente notable en los menores que, según sus familias, ya mostraban dificultades sociales. En ese subgrupo, la mejora en la teoría de la mente alcanzó un 45 %, lo que sugiere que el juego simbólico puede compensar carencias previas.