Los duques de Sussex arribaron a Melbourne el 14 de abril de 2024 para comenzar una gira de cuatro días por Australia. El viaje es estrictamente privado y los gastos corren por cuenta de la pareja, que abandonó sus obligaciones oficiales en 2020.

Gira privada de los duques de Sussex a Australia 2024

La llegada se produjo a primera hora del día, con una breve recepción en el aeropuerto de la ciudad. La agenda contempla desplazamientos a Melbourne, Canberra y Sídney, sin ceremonias oficiales ni actos protocolares. Cada parada está diseñada para abordar causas humanitarias y culturales, según el programa publicado por la pareja.

Agenda y controversia: visitas, financiación y protestas

El primer compromiso fue una visita al Royal Children's Hospital, donde se reunieron con pacientes y familias. Después, Meghan se dirigió sola a un centro de servicios para mujeres sin hogar, sirviendo comida a las usuarias. La tarde concluyó en el Australian National Veterans Arts Museum (ANVAM), donde participaron en una clase de cerámica con hijos de veteranos.

Paralelamente, la seguridad privada requerida para el desplazamiento ha generado una fuerte reacción ciudadana. Más de 45.000 personas firmaron una petición que exige al gobierno australiano que no utilice recursos públicos para cubrir esos gastos. Los manifestantes argumentan que la presencia de la familia real, aunque privada, implica un costo que debería recaer exclusivamente en los propios duques.

Implicaciones internacionales y percepción pública

La gira se produce en un momento de reconfiguración de la monarquía británica, tras la muerte de la reina Isabel II y la coronación de Carlos III. La visita privada permite a Enrique y Meghan mantener su perfil mediático sin la carga institucional, pero también pone a prueba la tolerancia de la opinión pública australiana a la influencia británica.

Analistas señalan que la presencia de la pareja refuerza los lazos culturales entre Reino Unido y Australia, pero también expone tensiones sobre la relevancia de la monarquía en el siglo XXI. La reacción a los costos de seguridad sugiere que la población exige mayor transparencia y menos privilegios para la familia real, incluso cuando actúan como particulares.

En los próximos días, los duques se desplazarán a Canberra para reunirse con veteranos de guerra y a Sídney para participar en eventos de vela y rugby. La cobertura mediática continuará enfocándose tanto en sus actividades benéficas como en la polémica financiera, ofreciendo una prueba más de cómo la monarquía navega entre lo privado y lo público en el escenario internacional.

Próximos pasos: se espera que la pareja concluya su visita el viernes, tras la cumbre de salud mental en Melbourne. El desenlace determinará si la estrategia de giras privadas logra mejorar la imagen de la familia real o si las protestas obligan a replantear futuros desplazamientos.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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