Expulsión de los concejales

Junts per Catalunya ha perdido los dos escaños que ocupaba en el Ayuntamiento de Sabadell. La dirección local suspendió y expulsó a los ediles Lluís Matas y Katia Botta tras no devolver el acta requerida en el plazo de diez días hábiles. Los dos concejales pasarán al grupo mixto, dejando al partido sin representación municipal.

Detalles del conflicto interno

Matas y Botta habían anunciado una querella contra el secretario general del partido, Jordi Turull, y el responsable de política municipal, Joan Ramon Casals, por supuestos daños y perjuicios. La ejecutiva local les exigió la devolución del acta y advirtió la expulsión en caso de incumplimiento. Al no hacerlo, la sanción se hizo efectiva.

La relación entre los dos ediles y la cúpula local se había deteriorado desde el inicio. La tensión aumentó cuando, en diciembre, fueron obligados a abandonar el gobierno municipal liderado por la socialista Marta Farrés, por orden de la ejecutiva de Junts. Matas y Botta se opusieron a romper el acuerdo con el PSC firmado tras las elecciones de 2023.

Una votación interna determinó la postura del partido: 31 votos a favor de abandonar el gobierno municipal y 26 en contra. La ejecutiva argumentó falta de coordinación política y ausencia de espacios de debate, señalando que los intentos de mediación habían sido infructuosos.

Consecuencias y próximos pasos

Los dos concejales enfrentan ahora un proceso judicial pendiente por la querella interpuesta. Junts deberá reorganizar su grupo en el Ayuntamiento, aunque actualmente carece de representantes que puedan ejercer funciones municipales.

La polémica interna podría debilitar la imagen del partido en Sabadell y afectar su desempeño en las próximas elecciones locales. La pérdida de representación reduce su capacidad de influir en la toma de decisiones municipales y deja al PSC con mayor margen de maniobra.

«Esta decisión refleja la necesidad de mantener la disciplina interna y la coherencia con los acuerdos firmados», afirmó la dirección local de Junts.

En los próximos días, la ejecutiva de Junts evaluará la posibilidad de presentar nuevos candidatos o reactivar alianzas locales para recuperar presencia en el consistorio. Mientras tanto, la disputa judicial seguirá en los tribunales, y la ciudadanía sabadellense observará cómo evoluciona la situación política en su municipio.

Qué implica para los votantes

Para los electores de Sabadell, la expulsión significa que Junts ya no podrá defender sus propuestas desde el gobierno municipal. La ausencia de representantes podría traducirse en menos opciones de debate y en una mayor concentración de poder en manos del PSC y de los grupos mixtos.

La evolución del caso judicial y la capacidad del partido para reestructurarse determinarán si Junts podrá volver a competir con fuerza en la próxima campaña electoral.

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