El martes, el Consejo de Ministros aprobó una regularización extraordinaria de migrantes, permitiendo que más de medio millón de personas obtengan permiso de trabajo en España. La medida ha generado una división clara: PP, Junts y Vox la rechazan y anuncian recursos judiciales, mientras que las principales patronales la aplauden.
Regularización de migrantes: aprobación del Consejo de Ministros y rechazo de la derecha
La decisión se tomó en la reunión del Consejo, donde se acordó modificar el reglamento de extranjería para facilitar la contratación legal de los migrantes que ya trabajan en el país. PP, Junts y Vox calificaron la medida de "barbaridad" y aseguraron que impugnarán la normativa ante el Tribunal Supremo. La vicesecretaria del PP, Alma Ezcurra, y el número dos de Vox, Ignacio Garriga, reiteraron su intención de iniciar acciones judiciales.
Reacciones de empresarios y demandas de Junts tras la regularización
Las organizaciones empresariales catalanas mostraron su apoyo inmediato. Foment del Treball, representado por su presidente , declaró que "la inmigración es el agua que mantiene la economía" y que la reforma aporta seguridad jurídica a la contratación. La patronal emitió un comunicado en el que afirmó que la medida "refuerza la seguridad jurídica y facilita la contratación por parte de las empresas". Por su parte, subrayó la urgencia de la inclusión social del colectivo y la necesidad de cubrir vacantes en todos los sectores.





