Juan Roig ha decidido anular los 400 millones de euros que había inyectado en el Roig Arena, ajustando su balance a cero. La medida, tomada a través de su sociedad patrimonial Finop, busca que el recinto se mantenga viable sin depender de subsidios.
"Poner el contador a cero" es la frase que ha utilizado el empresario para describir la operación, que también implica un ajuste patrimonial negativo de ‑400 millones de euros en las cuentas de Licampa 1617, la gestora del pabellón.

Desde su inauguración el 6 de septiembre de 2025, el Roig Arena ha registrado 200 eventos y ha superado la cifra de más de 1 millón de espectadores. La facturación del primer año alcanzó 11 millones de euros, según los datos de la propia empresa.





