Entrega y clonación de los dispositivos de Luis Bárcenas

En octubre de 2013 la UCAO, bajo la dirección del comisario Enrique García‑Castaño – apodado El Gordo – interceptó el iPhone y la iPad de Luis Bárcenas en un café Vips de la calle Velázquez, Madrid. Los agentes Emiliano Burdiel y Antonio Culebras, acompañados por el chófer‑espía Sergio Ríos, instalaron equipos de clonación en una mesa del local y, en poco más de una hora, volcaron los datos.

Cómo se realizó la extracción y por qué se ordenó

Burdiel y Culebras conectaron los dispositivos a un portátil equipado con software de duplicación forense. El proceso copió alrededor de 1.000 páginas de información: agendas, fotografías, mensajes de WhatsApp y documentos internos. Tras la extracción, Burdiel trasladó el pendrive con los datos a García‑Castaño, según su propio testimonio ante el juez. La orden provenía de la propia UCAO, que buscaba pruebas sobre la presunta financiación ilícita del PP y, según los testigos, también material que pudiera comprometer a Mariano Rajoy.

Contexto institucional: la UCAO y el papel de 'El Gordo'

La nació en 1994 y, desde entonces, García‑Castaño dirige una estructura dedicada al apoyo tecnológico a investigaciones complejas, incluida la lucha antiterrorista y el crimen organizado. Su reputación, construida a lo largo de décadas, es la de un oficial que no pone obstáculos a las órdenes, aunque estas impliquen métodos controvertidos. En la Operación Kitchen la UCAO se encargó de seguir a la familia Bárcenas, a su esposa y a su abogado, generando un archivo de comunicaciones que alimentó la causa Gürtel.