Registro policial tras el hallazgo del zulo
Óscar Sanz acudió al chalet de Traspinedo (Valladolid) el jueves por la mañana, acompañado de su abogada, para autorizar el ingreso de la Guardia Civil. La jueza había concedido el acceso a los agentes y al nuevo propietario, que había vendido la vivienda a Sanz. El objetivo es registrar el espacio oculto bajo una litera, descubierto recientemente por el comprador.
Detalles del hallazgo y la actuación policial
El zulo se halló al retirar una baldosa y una capa de espuma de poliuretano que ocultaban una trampilla. La zona mide 2,5 metros de alto y cuatro por tres metros de superficie, con 30 cm de agua en el suelo, restos de ferralla, dos garrafas y una bomba de extracción. El acceso se realiza mediante una escalera oxidada y dañada.
Los agentes disponen de 72 horas, ampliables, para buscar pruebas como sangre, ADN o cualquier indicio que confirme si la víctima estuvo allí. La investigación se centra también en determinar cuándo y cómo se selló la trampilla. Los peritos forenses analizarán el agua, la ferralla y los objetos flotantes para extraer posibles rastros biológicos.
Posibles desarrollos de la investigación
La Guardia Civil ha indicado que, si fuera necesario, solicitará una ampliación del plazo de para completar el registro. El análisis forense del habitáculo podría aportar datos que confirmen la hipótesis de que estuvo oculta en el zulo antes de ser depositada en la cuneta donde se encontró su cuerpo.





