Investigación en marcha
Desde finales de marzo, Renfe y Adif realizan una búsqueda intensiva de una posible rotura en la vía que une Madrid con Badajoz. La investigación se inició tras detectar en varias unidades Alvia muescas regulares en las ruedas, compatibles con el paso por una zona deteriorada de la vía. Hasta la fecha, los trenes auscultadores enviados a recorrer los tramos entre Madrid, Mérida y Sevilla no han localizado el punto de la supuesta fractura.
Avisos a los maquinistas
Los conductores de los convoyes que cubren el trayecto han recibido avisos por escrito para vigilar con especial atención la vía y registrar cualquier vibración inusual. Se les ha pedido que informen de inmediato cualquier anomalía que pueda orientar la búsqueda. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha expresado su preocupación, recordando el precedente del accidente de Adamuz.
Características de las marcas
Las marcas detectadas en las ruedas alcanzan una anchura de hasta 2 mm y se describen como "inhabituales" por fuentes de mantenimiento. En una de las ruedas se observaron tres muescas idénticas, lo que sugiere varios pasos por el mismo punto de la vía. Las inspecciones preliminares descartan que provengan de los talleres de Atocha, aunque no se ha podido confirmar su origen exacto.
Comparación con el accidente de Adamuz
Renfe asegura que las marcas no son similares a las encontradas tras el descarrilamiento de Adamuz, donde una soldadura rota provocó 46 muertos. Sin embargo, algunos expertos en mantenimiento advierten que podrían existir similitudes, ya que en Adamuz la vía mostró muescas en los trenes con 22 horas de antelación al siniestro. El sindicato insiste en que la situación debe evaluarse con la máxima cautela para evitar otro incidente grave.
Próximos pasos y riesgos
Ante la falta de resultados, Renfe ha reiterado la solicitud de colaboración continua a los conductores y ha comunicado la situación a Adif, que mantiene activados los protocolos de vigilancia en la línea. Si la rotura no se detecta, el riesgo de un incidente comparable al de Adamuz sigue latente, alimentando la alarma entre los maquinistas y la opinión pública. Como muestra de la vulnerabilidad de la infraestructura, recientemente se reportó el colapso de la pasarela de El Bocal, que también puso en evidencia la necesidad de una detección temprana de fallos estructurales.
En los próximos días se espera que se intensifiquen las inspecciones con equipos más especializados y que se amplíen los avisos a los maquinistas. La presión del sindicato y la atención mediática podrían acelerar la toma de decisiones para reforzar la seguridad de la línea y evitar que una posible rotura provoque un nuevo desastre ferroviario.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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