Desde el 28 de febrero de 2026 los bombardeos conjuntos de EE. UU. e Israel contra Irán han detenido la producción y exportación de más de 500 millones de barriles de crudo, una cifra que se traduce en una pérdida estimada de $50.000 millones.

La caída inmediata de la oferta se ha reflejado en una reducción de ocho millones de barriles diarios en la producción de los países del Golfo durante marzo y en una drástica disminución de los vuelos de combustible entre febrero y abril.

Pérdida de $50.000 millones en crudo por la guerra con Irán

En los primeros 50 días del conflicto, el mundo ha dejado de recibir más de 500 millones de barriles de petróleo y condensado, según datos de Kpler. Con un precio medio de 100 USD por barril, la cifra perdida asciende a $50.000 millones, equivalente al 1 % del PIB anual de Alemania.

Impacto inmediato en la oferta y los precios

Los países del Golfo redujeron su producción en cerca de 8 millones de barriles diarios en marzo, casi la suma de la producción combinada de Exxon Mobil y Chevron. Las exportaciones de combustible para aviación de Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin y Omán cayeron de de barriles en febrero a en marzo‑abril, suficiente para cancelar unos entre JFK y Heathrow. Esta escasez ha impulsado el precio del Brent y ha encarecido los billetes de avión, contribuyendo al aumento de la inflación energética.