Abascal sin el apoyo de Orbán

Santiago Abascal celebró su 50.º cumpleaños el 14 abril 2026, dos días después de que Viktor Orbán perdiera la presidencia de Hungría el 12 abril 2026. La derrota del primer ministro húngaro puso fin a 16 años de gobierno y, con ella, al respaldo político y financiero que Vox había recibido de la cumbre conservadora húngara. Sin ese aliado, el partido de la ultraderecha española enfrenta una profunda crisis de recursos y de imagen.

Cómo funcionaba la alianza entre Vox y Orbán

Desde 2010, Orbán ofrecía a Vox una mentoría política que incluía asesoramiento en campañas, intercambio de estrategias y la presencia conjunta en encuentros como la Cumbre de los Patriotas. Además, el gobierno húngaro canalizaba fondos a través de fundaciones afines, lo que permitía a Vox financiar actos, publicidad y viajes de sus dirigentes; la financiación se reflejaba en la capacidad de organizar mítines en varias comunidades autónomas. En actos públicos, Abascal describió a Orbán como "mi amigo y aliado", reforzando la percepción de una alianza estratégica dentro del bloque europeo de derecha.

La relación también incluía apoyo logístico: equipos de comunicación húngaros ayudaban a redactar discursos y a gestionar la difusión en redes sociales. Esta cooperación facilitó la participación de Vox en foros internacionales, donde se presentaba como parte de una corriente conservadora respaldada por Budapest. La caída de Orbán elimina la principal fuente externa de dinero justo cuando el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox rechazó, el , los recursos de alzada presentados por Javier Ortega Smith y otros miembros expulsados.