Bernardo Atxaga publica 'Golondrinas' y revoca su retiro

El 19 de abril de 2026 Bernardo Atxaga, autor de referencia en la literatura española, lanza Golondrinas con la editorial Alfaguara. La obra llega a los lectores mientras el escritor, de 75 años, deshace la decisión de retirarse de la novela que tomó en 2020 después de *Casas y tumbas.

Detalles de la obra y la apuesta por un narrador no humano

Golondrinas está estructurada en tres movimientos que recorren la vida del boxeador español José Manuel Ibar, conocido como *Urtain, desde su juventud hasta su trágico suicidio el 21 de julio de 1992, a los 49 años. El relato se abre con la caída de Urtain desde la terraza de un décimo piso en la calle Fermín Caballero, Madrid, y avanza a través de episodios que entrelazan la gloria deportiva con la decadencia personal.

Atxaga elige a Uzariel, un ángel militar que observa todo desde su atalaya, como narrador principal. "Tenía clarísimo que quería un narrador no humano, porque me molestan las voces corrientes de los humanos", explica el autor. Este ser, descrito como un ángel caído, permite al escritor jugar con el lenguaje: omitir signos de puntuación, crear neologismos y lanzar tacos inesperados, rompiendo la rigidez del realismo tradicional.

El segundo movimiento introduce a Pedro, un artista que admira a Urtain y que actúa como un espejo del propio Atxaga. La muerte de Pedro marca el cierre del ciclo, reforzando el tema del "círculo del desamparo" que Atxaga quiso explorar: personas desplazadas que pierden su lugar y no lo recuperan. Las golondrinas, que aparecen como criaturas a medio camino entre lo material y lo inmaterial, trazan un hilo serpenteante que une pasado y presente, simbolizando la fugacidad de la fama y la inevitabilidad del olvido.

Contexto breve: premio nacional y la novela que marcó su aparente retiro

En 2019 Atxaga recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas por *Casas y tumbas, obra publicada en 2020 que le valió el reconocimiento institucional más alto. Tras ese galardón, el autor anunció su retirada de la novela, una decisión que muchos interpretaron como el cierre de una era literaria.

Hoy, con Golondrinas, el escritor revierte esa postura y vuelve a la escena con la misma energía que describió como una "dinamo" interna. "Lo que me impulsa es un motorcillo que no me deja callar", afirma Atxaga en una entrevista concedida a elDiario.es. La publicación llega en un año de gran efervescencia cultural, coincidiendo con la celebración de Sant Jordi 2026, lo que refuerza el interés del público por nuevas voces y experimentaciones narrativas.

Golondrinas no solo marca el regreso de un autor consagrado, sino que plantea una reflexión sobre la soledad como condición tangible, más que como mero sentimiento. Al situar la tragedia de Urtain dentro de un marco de observación sobrenatural, Atxaga invita al lector a cuestionar la narrativa tradicional del héroe caído y a reconocer la fragilidad de la fama.

El futuro de la novela española se alimenta de estas apuestas arriesgadas. Si Golondrinas logra conectar con el público, podría abrir la puerta a más experimentaciones con narradores no humanos y a una literatura que, como las golondrinas, atraviesa fronteras y renueva el paisaje cultural.


Bernardo Atxaga, 75 años, vuelve a la novela con Golondrinas, una obra que explora el desamparo a través de un narrador angelical y la figura trágica del boxeador Urtain.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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