Cheque militar de 13.000 millones aprobado

El martes 11 marzo 2026 el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich firmaron un cheque extra de 13.000 millones de dólares para financiar simultáneamente operaciones militares en el sur del Líbano y contra Irán. La medida se tomó tras los recientes ataques iraníes con drones y misiles sobre territorio israelí. El gasto se incorpora al presupuesto de Defensa sin pasar por la fase de revisión parlamentaria habitual.

Impacto del gasto bélico en las cuentas públicas y la confianza económica

El Banco Central de Israel informó que el coste acumulado de la guerra ya representa el 8,6 % del PIB (≈ 57 000 millones USD). Este peso fiscal reduce la capacidad de consumo de los hogares y debilita la inversión empresarial, pese a un repunte del PIB del 3,1 % en 2025 impulsado por el sector exterior. El déficit presupuestario previsto para 2026 asciende al 3,9 % del PIB y la deuda pública alcanza el 67,2 % del PIB al cierre de 2025. La inflación, que rondaba el 2,6 % antes del conflicto, se mantiene bajo presión por la escasez de energía y la interrupción de cadenas de suministro.

Perspectivas y riesgos futuros para la economía israelí

El Banco Central estima que los costos totales de las guerras iniciadas en 2023‑2026 superarán los 112.000 millones de dólares. La economía depende cada vez más de estímulos extraordinarios para cubrir estos gastos, lo que reduce la flexibilidad fiscal. El Fondo Monetario Internacional no ha revisado su pronóstico para Israel, pero advierte que la falta de reservas y la vulnerabilidad de la cadena de suministro aumentan la incertidumbre sobre el crecimiento a medio plazo. Si el conflicto se prolonga, se esperan caídas temporales de inversión y empleo, así como posibles aumentos exponenciales del gasto militar.

Qué puede pasar a continuación

El gobierno deberá equilibrar la necesidad de financiar la campaña militar con la presión sobre el gasto público y la confianza de los agentes económicos. Un mayor endeudamiento podría encarecer el costo de la financiación externa y limitar la capacidad de respuesta ante nuevas crisis. Los ciudadanos e inversores vigilan de cerca la evolución del déficit y la capacidad del Estado para sostener el nivel de gasto sin erosionar la estabilidad macroeconómica.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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