Resumen de la tragedia

El 19 de abril de 2026 se produjo un choque frontal entre dos trenes de alta velocidad en la zona de Andalucía, en la línea clave Málaga‑Madrid‑Huelva operada por ADIF. El accidente dejó 40 muertos confirmados y 159 heridos, entre los que 11 adultos y un niño están en estado crítico. Los trenes implicados fueron un Iryo con 289 pasajeros que cubría el trayecto Málaga‑Madrid y un Renfe con cerca de 200 pasajeros que iba de Madrid a Huelva.

Detalles del accidente y causas preliminares

Según el ministro de Transportes, Óscar Puente, la cabeza del segundo tren absorbió el impacto principal, mientras que los dos primeros vagones del primero descarrilaron y cayeron por un terraplén de 4 metros. La dinámica del choque indica que la cola del tren Iryo impactó contra la cabeza del Renfe a velocidades de 205 km/h y 210 km/h, respectivamente, ambas por debajo del límite máximo permitido de 250 km/h.

Álvaro Fernández, presidente de Renfe, descartó un error humano y apuntó a posibles fallos en el equipo móvil de Iryo o en la infraestructura ferroviaria. La última inspección de seguridad del tren Iryo se realizó el , pero aún se desconocen defectos concretos. Los equipos de rescate describieron la escena como una "masa de metal retorcido" y señalaron que varios vagones quedaron completamente destrozados, dificultando la identificación de víctimas.