Apoyo mayoritario a la prórroga de alquileres
Una encuesta financiada por The Left y realizada por Ateneo del Dato revela que 73,6 % de los españoles están a favor de prorrogar los contratos de alquiler que vencen en los próximos dos años. El respaldo llega también de la derecha: 65 % de los votantes del PP y 60 % de los de Vox apoyan la medida, mientras que el apoyo entre los votantes de izquierdas supera el 90 %.
Detalles del Real Decreto‑ley 8/2026 y el proceso legislativo
El Real Decreto‑ley 8/2026, aprobado el 20 de marzo y publicado en el BOE, obliga a los arrendadores a prorrogar obligatoriamente los contratos que expiren entre el 22 de marzo 2026 y el 31 de diciembre 2027. La prórroga puede ser anual, con un máximo de dos años, y mantiene las condiciones originales del contrato, incluida una limitación de la actualización de la renta al 2 % anual.
Según el Ministerio de Consumo, el decreto afecta a 632 369 contratos que vencen en 2026, lo que implica a 1,63 millones de inquilinos. Si se extiende hasta finales de 2027, el número de contratos afectados asciende a cerca de 1 millón, con entre 2,68 y 2,7 millones de personas bajo la medida.
El Congreso votará la confirmación del decreto el 28 de abril. La falta de apoyos suficientes podría hacer que el Real Decreto‑ley decaiga, anulando las prórrogas extraordinarias previstas.
Escenarios tras la votación del 28 de abril
Si el decreto se aprueba: los burofaxes enviados por los inquilinos antes del 28 de abril obligarán al arrendador a conceder la prórroga, tal como indica el Ministerio de Consumo. La medida quedará vigente y los inquilinos podrán beneficiarse del tope del 2 % de subida, lo que representa un ahorro medio de 658 euros al año según cálculos de Sumar.
Si el decreto se rechaza: la medida perderá fuerza y los burofaxes no tendrán efecto vinculante. Los inquilinos que esperaban la prórroga perderán la protección y los arrendadores podrán decidir libremente la renovación o el aumento de la renta.
En ambos casos, la incertidumbre seguirá alimentando la tensión entre inquilinos y propietarios, mientras que organizaciones como el sindicato de Inquilinas y la patronal continúan defendiendo posiciones opuestas sobre la aplicación del burofax.
Qué esperar a continuación
El 28 de abril será decisivo para millones de hogares. Una aprobación mantendría la estabilidad de los alquileres y limitaría los incrementos, mientras que un rechazo podría desencadenar una oleada de renegociaciones y posibles desalojos. Los inquilinos siguen evaluando si enviar o no el burofax antes de la fecha límite, conscientes de que su decisión dependerá del resultado parlamentario.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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