Estudio revela que la fosfomicina monodosis es el antibiótico menos eficaz para la cistitis aguda en mujeres
El Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IDIAPJGol) presentó, el 21 de abril de 2026, los resultados de su ensayo multicéntrico en el Congreso de la Sociedad de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas en Múnich. El estudio comparó cuatro pautas antibióticas de primera línea para la cistitis aguda no complicada en 768 mujeres atendidas en centros de atención primaria de Cataluña, Aragón, Baleares y Madrid.
Comparativa de eficacia y seguridad entre cuatro tratamientos antibióticos
Los participantes fueron asignados al azar a una de las siguientes opciones: nitrofurantoína 100 mg cada ocho horas durante cinco días, pivmecillinam 400 mg cada ocho horas durante tres días, fosfomicina trometamol en dos dosis de 3 g y fosfomicina trometamol en una única dosis de 3 g. La curación clínica al séptimo día fue del 74,4 % con nitrofurantoína, 69,8 % con pivmecillinam, 67,4 % con la fosfomicina en dos dosis y 58,9 % con la monodosis. Además, la pauta de dosis única necesitó más prescripciones de antibióticos de rescate.
Los efectos adversos fueron leves y comparables en los cuatro grupos, limitándose a diarrea y dolor abdominal sin incidentes de seguridad graves. Estas observaciones confirman la tolerabilidad de los fármacos, pero resaltan la inferioridad clínica de la fosfomicina monodosis.
Implicaciones para las guías clínicas y la práctica primaria
En España, las guías actuales sitúan a la fosfomicina trometamol en dosis única como una de las opciones de primera línea junto a la nitrofurantoína, aunque su uso es escaso. «Los resultados refuerzan la necesidad de reconsiderar las recomendaciones terapéuticas para tratar la cistitis aguda en mujeres, lo que permitirá mejorar los resultados clínicos y optimizar el uso de los antibióticos», afirmó Carl Llor, coordinador del proyecto y responsable del estudio.
La evidencia sugiere que las autoridades sanitarias deberían priorizar la nitrofurantoína y el pivmecillinam en los protocolos de atención primaria, especialmente porque la nitrofurantoína mostró la mayor tasa de curación y su uso sigue siendo bajo. Un mayor protagonismo de estos fármacos podría reducir la necesidad de tratamientos de rescate y contribuir a la lucha contra la resistencia bacteriana.
Para los profesionales que ya siguen la recomendación de la fosfomicina monodosis, el estudio plantea la necesidad de reevaluar la práctica clínica y, en caso de duda, optar por la nitrofurantoína, que ha demostrado una mayor eficacia sin incrementar los efectos adversos.
Más información sobre la gestión de antibióticos en la práctica primaria se encuentra en la publicación de la AEMPS que desmiente mitos sobre el uso de antibióticos y advierte sobre su correcto empleo (AEMPS desmiente el mito del 'callo solar').
En conclusión, el estudio del IDIAPJGol aporta datos sólidos que podrían impulsar una actualización de las guías españolas, favoreciendo tratamientos con mayor tasa de curación y reduciendo la carga de antibióticos de rescate en la población femenina con cistitis aguda.
Temas relacionados
Redactor científico
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





