Sant Jordi Barcelona libro

El 23 de abril de 2026 Barcelona se transformó en una gigantesca librería al aire libre. Cientos de paradas de libros ocuparon calles, plazas y centros comerciales, ofreciendo títulos de todos los géneros a los transeúntes. En medio de la algarabía, el escritor Enrique Vila‑Matas vivió una escena que quedó como la anécdota más comentada del día.

anécdota Vila‑Matas

Vila‑Matas explicó que lo llevaron a la planta de moda masculina de un gran centro comercial y lo situaron sobre una plataforma elevada, sin público a la vista. A su alrededor había varios maniquíes de Emidio Tucci, idénticos y perfectamente vestidos, que parecían observarlo con la misma impasible indiferencia de una vitrina. El encargado de la zona, responsable de la tercera planta, le ofreció conversación para pasar el tiempo mientras los altavoces anunciaban su presencia y la firma de libros para un auditorio inexistente.

El escritor intentó romper el silencio preguntando por su presencia. La respuesta llegó sin rodeos: "Yo tampoco lo sé, señora", una frase que resumió la absurdidad del momento. La escena se prolongó una hora, con una madre y su hijo simulando interés, pero sin que nadie se acercara a la plataforma. Al final, Vila‑Matas volvió a la calle como cualquier otro expositor, pero con la sensación de haber sido parte de una escenografía comercial más que de una firma literaria.

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