La norma y sus objetivos
La Comunidad de Madrid ha aprobado hoy la Ley de Medidas Urgentes para Vivienda Protegida, con la meta de 18.000 nuevos hogares en los próximos cuatro años. La iniciativa, impulsada por la Consejería de Vivienda y liderada por la presidenta Isabel Díaz Ayuso, busca acelerar la oferta de vivienda asequible en la región.
Flexibilizaciones clave
La norma introduce varios cambios que reducen los trámites y aumentan la capacidad constructiva:
- Se permite un incremento del 30 % de la densidad y del 20 % de la edificabilidad en los proyectos, sin necesidad de modificar el planeamiento urbanístico.
- Se autoriza la construcción de dos plantas extra en los edificios, siempre que los ayuntamientos lo aprueben, con un plazo de dos años para la licencia y tres para la obra.
- La conversión de oficinas en viviendas se extiende dos años más; esa medida ya ha generado más de 8.000 pisos en Madrid.
- Se incorpora el *silencio administrativo positivo: si en tres meses no se emiten los informes sectoriales, el expediente avanza automáticamente.
Respuesta a la política estatal
La Ley se presenta como la antítesis del del Gobierno central. Ayuso ha reiterado que la comunidad no aplicará la normativa estatal y defiende la competencia autonómica en materia habitacional. «El plan del Gobierno se ha hecho de espaldas a las comunidades autónomas», afirmó el consejero de Vivienda, .





