Premià de Dalt, municipio del Maresme situado a 30 minutos de Barcelona, ha pasado inadvertido en guías y redes, pero se ha convertido en un enclave donde la arquitectura catalana y los senderos costeros conviven sin la presión del turismo masivo.

El pueblo se asienta en la ladera de la Serralada de Marina, a menos de media hora en coche o en tren desde la capital, y ofrece un entorno natural que contrasta con la densidad urbana.

Vista panorámica de Premià de Dalt desde la Serralada de Marina
Vista panorámica de Premià de Dalt desde la Serralada de Marina

Premià de Dalt, el pueblo catalán sin masificación a 30 minutos de Barcelona

A diferencia de otros destinos costeros, aquí no hay hoteles de cadena ni multitudes de visitantes; la vida sigue centrada en la comunidad local y en la conservación de su patrimonio.

Sus calles conservan masías de piedra y casas que narran una evolución que va del gótico al modernismo, creando un mosaico arquitectónico único.