Irán cerró parcialmente el estrecho de Ormuz el 28 de febrero de 2024 y, en respuesta, EE. UU. impuso un bloqueo a los buques iraníes y a los de sus socios comerciales.
Bloqueo del estrecho de Ormuz: qué ocurrió
Irán anunció el cierre parcial del paso marítimo, limitando el tránsito a embarcaciones de ayuda humanitaria y a buques con autorización expresa. El estrecho transporta alrededor del 20 % del comercio mundial de petróleo, por lo que la medida impactó de inmediato los flujos de crudo.
EE. UU. activó la Operación Guardián del Mar, ordenando a la Armada que impidiera la entrada a puertos estadounidenses de cualquier barco bajo bandera iraní o de países que apoyen a Teherán. El bloqueo se extiende también a puertos de aliados como los Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
Causas y mecanismos del doble bloqueo
El cierre fue una reacción directa a los bombardeos aéreos realizados por EE. UU. e Israel contra instalaciones nucleares y de defensa iraníes a principios de febrero. Teherán describió los ataques como una agresión que justifica la medida para presionar a Washington.
Washington respondió con un paquete de sanciones que incluye la prohibición de seguros marítimos para embarcaciones iraníes, la revocación de licencias de navegación y la presión sobre compañías de seguros internacionales para que nieguen cobertura a los buques bajo bandera iraní.
El Departamento de Estado informó que el doble bloqueo persiste hasta que Irán vuelva a garantizar la libre circulación del tráfico petrolero y acepte una inspección internacional del estrecho.
Implicaciones geopolíticas y económicas
El precio del crudo Brent superó los $100 por barril tras el anuncio del doble bloqueo, rompiendo niveles que no se veían desde 2022. Los mercados anticipan una escasez de suministro que podría durar semanas.
En Estados Unidos, el aumento del precio del petróleo se traduce en mayores costos de gasolina, lo que alimenta la inflación en un año electoral. Los analistas advierten que la presión sobre el bolsillo del votante podría influir en la decisión del electorado.
El secretario de Defensa declaró que "Estados Unidos está preparado para responder a cualquier intento de forzar la apertura del estrecho mediante la fuerza", mientras que el comandante de la Guardia Revolucionaria Iraní advirtió que cualquier acción militar contra Irán sería considerada una agresión directa.
Los estados del Golfo, dependientes del tránsito por Ormuz, han elevado sus primas de seguro marítimo y están evaluando rutas alternativas a través del Mar Rojo, lo que encarece aún más el transporte de energía.
Ante la presión, la OPEP+ anunció un aumento de 2 millones de barriles por día en la producción para mitigar la escasez, pero los expertos señalan que la medida tardará en reflejarse en los mercados.
La reapertura del estrecho dependerá de negociaciones entre Teherán y Washington, mediadas por la ONU. Irán ha pedido la retirada de las sanciones como condición para volver a permitir el paso completo.
Qué puede pasar a continuación: si las conversaciones fracasan, el doble bloqueo podría prolongarse, elevando aún más los precios del crudo y generando una mayor inestabilidad política en la región. Una solución negociada permitiría restablecer el flujo comercial y aliviar la presión sobre la economía estadounidense en plena campaña electoral.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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