España registra 10 millones de residentes nacidos en el extranjero y, sumados sus hijos nacidos en el país, la cifra supera los 13 millones, representando más del 25 % del total poblacional, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Demografía cambiante: diez millones de residentes nacidos en el extranjero

Desde el año 2000 la migración ha crecido diez veces; en 2000 apenas alcanzaba el millón de personas y hoy son 10 millones. La concentración es mayor en las áreas metropolitanas: en Madrid y Barcelona la proporción llega al 40 %. Este aumento rápido ha transformado la composición étnica y cultural del país, creando una sociedad donde la mayoría ya no comparte una única experiencia de origen.

Impacto en la memoria colectiva y el debate histórico

Una población tan diversa cuestiona la narrativa tradicional de la Guerra Civil, la posguerra y la transición, que hasta ahora se había transmitido de generación en generación. Los jóvenes de origen latinoamericano, africano o europeo oriental no viven los mitos ni los traumas que marcaron a la población nativa, lo que debilita la idea de una memoria histórica única. "La memoria debe ser un espejo que refleje a todos los ciudadanos", afirma el portavoz del Ministerio de Cultura. La falta de referentes comunes obliga a replantear el debate histórico y a reconocer que la historia compartida ya no es homogénea.