Reforma de La Boqueria: traslado de pescaderías a la Gardunya en 2027
A partir de 2027 la zona central de pescadería de La Boqueria se instalará en una carpa provisional en la plaza de la Gardunya. La medida forma parte de una reforma cuyo presupuesto supera los 12 millones de euros y cuya finalización está prevista para 2028. El objetivo es mantener la actividad comercial mientras se lleva a cabo la renovación del recinto.
Cómo y por qué se moverán las pescaderías: la carpa temporal y la renovación del mercado
La carpa, de dimensiones reducidas pero suficiente para albergar los puestos tradicionales, se erigirá en la Gardunya durante ciclos de obra. Cada ciclo durará entre dos y tres meses, permitiendo que los vendedores continúen su labor sin interrupciones mayores. La concejala Raquel Gil explicó que la logística incluye la reubicación de baños, oficinas y la mejora de accesos para personas con movilidad reducida.
El proyecto contempla la retirada de la cubierta de fibrocemento, la renovación de los cerramientos y la instalación de un sistema de climatización más eficiente. Con estos cambios se pretende que el mercado recupere su carácter de abasto de productos frescos, reduciendo la presencia de locales de comida rápida que han proliferado por la demanda turística.
Contexto cultural y urbano: la Boqueria, el turismo y la vida en la Gardunya
La Boqueria es un símbolo de la vida barcelonesa y un imán para millones de visitantes. Sin embargo, la masificación ha generado problemas de convivencia: la Gardunya se ha convertido en un punto crítico por la abundancia de gaviotas atraídas por los restos de comida y por la presencia constante de personas sin hogar.
Para mitigar estos efectos, el Ayuntamiento ha instalado basureros con apertura lateral que dificultan que las aves dispersen residuos. Además, se prevé abrir un paso en el muro del antiguo Hospital de la Santa Creu, facilitando el acceso de los vecinos del Raval al interior de la plaza.
La reforma también responde a una hoja de ruta aprobada por los paradistas en septiembre, que obliga a que al menos la mitad de la oferta del mercado sea de productos tradicionales –pescado, carne, panadería y charcutería–, reduciendo la dependencia del turismo de paso.
Cierre: qué sigue para La Boqueria y la Gardunya
Con la carpa ya en funcionamiento, los comerciantes deberán adaptarse a un entorno más reducido pero más ordenado. Si la obra avanza según lo previsto, la Boqueria volverá a abrir sus puertas en 2028 con un espacio más accesible, moderno y menos dominado por la oferta de comida rápida. La transformación de la Gardunya, por su parte, podría convertirse en un punto de encuentro más amable para los residentes del Raval, cambiando la percepción de una zona antes vista como foco de problemas sociales y medioambientales.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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