Resumen de la noticia

La Guardia Civil realizó una segunda inspección judicial los días 16 y 17 de abril de 2024 en la casa de Óscar Sanz en Traspinedo y no encontró ADN de Esther López en el zulo oculto. Este resultado descarta, al menos preliminarmente, la presencia del cuerpo de la víctima en ese espacio subterráneo.

Detalles de la inspección y los análisis forenses

La orden judicial emitida por la jueza que instruye el proceso autorizó el registro de la vivienda familiar en la urbanización El Romeral. Los agentes localizaron un compartimento bajo una trampilla de acceso, a 30 cm de agua, que había sido descubierto semanas antes tras obras de reparación.

Durante los dos días de pesquisa, el equipo de la Guardia Civil recogió muestras de la trampilla, la escalera oxidada que conduce al zulo y del agua acumulada. Todas las piezas fueron enviadas a los laboratorios de criminalística para su análisis.

Los primeros informes de criminalística indican que las pruebas biológicas analizadas no contienen material genético que pueda relacionarse con Esther López. Los peritos descartaron la presencia de sangre, tejido u otros restos humanos vinculables a la víctima.

Aun así, la investigación no se detiene. Se espera el análisis de pruebas adicionales, entre ellas los datos extraídos del smartwatch que llevaba el acusado el 13 de enero de 2022. Ese dispositivo registró variaciones de altura durante la madrugada, lo que podría aportar información sobre sus movimientos.

Contexto del hallazgo del zulo

El zulo fue descubierto cuando el nuevo propietario de la casa detectó humedades y realizó obras de reparación. La estructura subterránea no aparecía en los planos del chalet y, al principio, la Guardia Civil no la había localizado en la inspección de 2022.

El acusado, Óscar Sanz, de 44 años, y sus familiares siempre negaron la existencia de sótanos o espacios ocultos. La hipótesis de una piscina fue descartada porque el cuerpo de Esther López, hallado el 5 de febrero de 2022 en una cuneta, no mostraba signos de haber estado sumergido durante mucho tiempo.

Los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) sugieren que el cuerpo pudo haber permanecido oculto en el zulo durante unas horas antes de ser trasladado a la cuneta, aunque el acusado niega esa versión.

Próximos pasos en el caso

Los peritos continuarán analizando las muestras recogidas en el zulo, así como los datos del smartwatch del acusado. La jueza que instruye el proceso decidirá si son necesarias nuevas diligencias o si la acusación debe modificarse.

Mientras tanto, el caso ha sido devuelto al Juzgado de Instrucción número 5 de Valladolid, que estaba a la espera de una fecha de juicio tras el cierre de la investigación hace unos meses. La familia de la víctima sigue reclamando 39 años de prisión por asesinato, mientras que la Fiscalía había propuesto 18 años.

La defensa de Óscar Sanz insiste en su absolución y mantiene que no existe evidencia que lo vincule directamente con el homicidio.

Importancia para la ciudadanía

Este avance muestra la rigurosidad de las investigaciones judiciales y la necesidad de pruebas técnicas para esclarecer crímenes complejos. La ausencia de ADN en el zulo no descarta la responsabilidad del acusado, pero sí obliga a profundizar en otras líneas de investigación.

El caso sigue abierto y cualquier nueva prueba podrá influir en la decisión final del tribunal, lo que mantendrá la atención pública sobre la búsqueda de justicia para Esther López.

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María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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