Resumen de los hechos
El 8 de marzo, cientos de manifestantes de grupos de izquierda radical se congregaron frente a la carpa de Junts en la plaza de Manresa, coincidiendo con la jornada del 8M.
La Policía Local, reforzada por unidades de los Mossos d'Esquadra, rodeó la carpa y mantuvo la zona bajo control, evitando que los manifestantes entraran o dañaran el mobiliario.
La intervención policial se produjo después de que los mismos manifestantes hubieran intentado ocupar la carpa de Aliança per Catalunya en el paseo de Sant Jordi, pero la presencia de agentes los obligó a trasladarse a la carpa de Junts.
Detalles de la protesta y declaraciones de Junts
En la carpa de Junts, los agentes formaron una línea de protección y supervisaron que los manifestantes permanecieran a distancia. No se registraron roturas de cristales ni actos de vandalismo, según los informes policiales.
Ramon Bacardit, candidato de Junts per Catalunya, agradeció la actuación de los Mossos y la Policía Local: "Estamos muy agradecidos a los Mossos y a la Policía Local, que han evitado que, una vez más, nos vandalizaran".
Bacardit también denunció a los manifestantes, describiéndolos como "perdonavidas" que él seguirá confrontando "democráticamente". Añadió que la fuerza policial actúa "como los mismos de siempre", subrayando la necesidad de mantener el orden en actos públicos.





