El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, se encontró el sábado en Islamabad con el ministro pakistaní Ishaq Dar, el jefe del Ejército Asim Munir y el primer ministro Shehbaz Sharif. El objetivo: preparar una segunda ronda de negociaciones con EE.UU., que se espera para domingo o lunes.

Reunión Irán‑Pakistán para preparar segunda ronda de negociaciones con EE.UU.

En la reunión, Araghchi subrayó el papel de Pakistán como mediador entre Teherán y Washington. "Nuestro encuentro es exclusivamente con altos funcionarios de Pakistán para presentar nuestras observaciones y buscar una vía de diálogo con EE.UU.", declaró el portavoz iraní Esmaeil Baqaeí en redes sociales. La presencia de Dar, Munir y Sharif mostró el consenso interno de Islamabad sobre la iniciativa.

Detalles de la cita y posturas de EE.UU. e Irán

La Casa Blanca, a través de la portavoz Karoline Levitt, confirmó que los negociadores estadounidenses Steven Witkoff y Jared Kushner volarían a Islamabad esa misma noche. Según la administración, los estadounidenses acudirían porque "los iraníes han querido hablar en persona". Por su parte, Irán mantuvo que Araghchi no se reunirá directamente con funcionarios de EE.UU., aunque dejó abierta la posibilidad de cambiar de posición.

Los asistentes a la reunión incluyeron a funcionarios de seguridad y a asesores estratégicos de ambos países. La agenda prevista para la segunda ronda contempla: (i) la cuestión del estrecho de Ormuz, (ii) el programa nuclear iraní y sus niveles de enriquecimiento, y (iii) garantías de seguridad para evitar nuevos ataques.

Implicaciones y posibles escenarios tras la reunión

Si la segunda ronda se concreta, Washington podría presionar a Irán para que reduzca su enriquecimiento de uranio, que supera el 60 % y se acerca al umbral de la bomba nuclear. A su vez, Irán buscará reconocimiento de su derecho a controlar el paso por Ormuz, una vía que transporta cerca del 20 % del crudo mundial.

Un acuerdo podría estabilizar la región y abrir la puerta a una reducción de la presencia militar estadounidense en el Golfo. En caso de fracaso, la tensión seguiría alimentando la rivalidad entre potencias y podría impulsar a Pakistán a desempeñar un papel más activo como interlocutor.

El futuro inmediato dependerá de la llegada de Witkoff y Kushner a Islamabad y de la disposición de Araghchi a presentar una propuesta concreta. La comunidad internacional observará de cerca si la mediación pakistaní logra romper el estancamiento que dejó la primera ronda sin resultados.

En cualquier escenario, la reunión subraya la creciente importancia de Pakistán como puente diplomático entre Irán y EE.UU., y plantea un nuevo capítulo en la compleja geopolítica del Oriente Medio.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad