Incidente en la tienda de telefonía
Carles Sans, actor, relata que, al entrar en una tienda de telefonía, una vendedora le atendió con muecas, tono seco y mirada esquiva. Ese trato despectivo le produjo incomodidad aunque la gestora resolvió su asunto con eficacia. "Me quedé pensando en lo rápido que decidimos si alguien nos cae bien o mal, simplemente por un gesto, una mirada o una actitud".
Lo que dice la ciencia sobre la primera impresión
Diversos estudios indican que entre 60 % y 70 % de la comunicación se basa en señales no verbales: gestos, expresión facial, contacto visual y postura. Un estudio británico descubrió que las mismas áreas cerebrales activas ante asco o miedo se activan cuando percibimos a alguien como desagradable. El cerebro, según los investigadores, actúa como un sistema de alerta evolutivo, evitando alimentos en mal estado o situaciones peligrosas y, de forma similar, rechaza a personas que transmiten sensaciones negativas.
Esta reacción no es un juicio objetivo, sino una respuesta rápida y a menudo prejuiciada. La evidencia muestra que, en segundos, el cerebro categoriza a la otra persona y decide si acercarse o mantener distancia. En la vida cotidiana, esa primera impresión puede determinar si una conversación prosigue o se corta abruptamente.
Contexto y repercusión en la interacción social
El caso de Carles ilustra cómo una actitud percibida como arrogante o fría genera rechazo instantáneo, pese a que el servicio sea competente. Este fenómeno afecta a cualquier ámbito de interacción: comercios, oficinas y espacios públicos. La falta de consciencia sobre el propio lenguaje corporal puede costar oportunidades laborales, ventas o relaciones personales.
Como señala un artículo sobre Protección de la infancia, la percepción no verbal también influye en la forma en que adultos y niños interpretan el entorno, reforzando la necesidad de una comunicación más consciente.
Conclusión
La primera impresión, guiada mayormente por la comunicación no verbal, actúa como un mecanismo de supervivencia que sigue vigente en la sociedad actual. Reconocer su peso permite a profesionales y consumidores ajustar su comportamiento para evitar malentendidos y mejorar la calidad de la interacción. En futuros encuentros, prestar atención a gestos y tono podría ser tan importante como el contenido de lo que se dice.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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