El pasado mes de abril se instalaron en las gárgolas del Hostal de los Reyes Católicos, en la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela, unos tubos de cobre de varios metros de longitud para desviar el agua de lluvia.

Instalación de tubos de cobre en las gárgolas

La obra, ejecutada por la empresa encargada de la conservación del edificio, contó con la autorización de Patrimonio de la Xunta, el Ayuntamiento y el Ministerio de Industria y Turismo. Los conductos parten de la boca de cada gárgola y se prolongan hasta la fachada, cumpliendo la función de evacuación que el sistema original había dejado de garantizar.

Tubos de cobre instalados en las gárgolas del Hostal de los Reyes Católicos, Plaza del Obradoiro, Santiago de Compostela
Tubos de cobre instalados en las gárgolas del Hostal de los Reyes Católicos, Plaza del Obradoiro, Santiago de Compostela

Motivo técnico y polémica visual

El drenaje medieval se había obstruido, provocando filtraciones que dañaban el balcón barroco inferior y la piedra de la fachada. La solución técnica funciona, pero su presencia metálica rompe la armonía del conjunto monumental. Vecinos y expertos la califican de "sodomizadas" y "empaladas", argumentando que la intervención altera la anatomía de las piezas y convierte a las gárgolas en protagonistas de una polémica innecesaria.

Patrimonio, BIC y alternativas menos invasivas

El Hostal de los Reyes Católicos está protegido como Bien de Interés Cultural (BIC), la máxima figura de salvaguardia del patrimonio. La Asociación para la Defensa del Patrimonio Cultural Gallego (Apatrigal) señala que existían opciones menos visibles, como canalones ocultos en las cornisas, bajantes interiores o conducciones embebidas en los muros, que habrían preservado la integridad visual sin sacrificar la funcionalidad. Desde la Dirección General de Patrimonio de la Xunta se registraron reservas sobre la ejecución, pero no se tradujeron en correcciones.

El debate se intensifica mientras la entidad gestora del parador, con una inversión de 14 millones de euros financiada en parte con fondos europeos del Plan de Recuperación, busca ahora soluciones que armonicen la necesidad técnica con la exigencia estética del conjunto histórico. La presión ciudadana y la opinión de los especialistas podrían obligar a una revisión de la intervención y a la adopción de medidas menos invasivas en el futuro.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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