Acuerdo y plazos
El lehendakari Imanol Pradales, la consejera de Agricultura y Pesca Amaia Barreda y los directivos del grupo valenciano Atitlan firmaron hoy un convenio que destina 170 M€ a la reconversión de la central nuclear de Lemoiz. La obra arrancará en 2027 y la primera fase contempla la cría de los primeros lenguados en 2029, con la puesta en marcha comercial prevista para 2030.
Detalles del proyecto
Sea Eight, la filial de acuicultura de Atitlan, instalará sistemas de recirculación de agua y bio‑filtración basados en la experiencia de grandes grupos nórdicos. La capacidad prevista es de 3 000 t de lenguado al año, lo que posicionará a la zona como un referente europeo de producción sostenible. Se crearán 200 puestos de trabajo directos, entre operarios, técnicos y personal de gestión, y se prevé un efecto multiplicador en la cadena de suministro local.
El proyecto se financiará íntegramente con los fondos acordados, sin necesidad de recursos adicionales del Estado. La inversión cubrirá la rehabilitación estructural del edificio, la instalación de tanques de cría, la construcción de un nuevo dique de contención y la puesta en marcha de la planta de tratamiento de efluentes. «La transformación de Lemoiz es un símbolo de futuro que generará riqueza, empleo y proyección internacional», afirmó Pradales durante la presentación.
Para conocer más sobre Sea Eight y su papel en la acuicultura, consulte el artículo Sea Eight: el primer criadero de lenguados en la antigua central nuclear de Lemoiz.
Contexto histórico
El terreno de la bahía de Basordas pasó a manos vascas en 2017, cuando el Gobierno central cedió la titularidad a cambio del apoyo del PNV a los presupuestos nacionales. En aquel momento se anunció una primera iniciativa de reconversión impulsada por Iberduero, pero la falta de claridad sobre la propiedad y la obligación contractual de Iberdrola retrasaron el proyecto.
Durante los últimos nueve años la zona quedó en un limbo administrativo. La Sprilur, sociedad pública dependiente del Departamento de Industria, gestionó la contención del dique con 400 bloques de hormigón, pero sin un plan de revitalización. La reciente firma con Atitlan rompe esa inercia y da paso a la primera fase operativa de la piscifactoría.
Perspectivas
Con la puesta en marcha prevista para 2030, la piscifactoría de Lemoiz aportará al tejido productivo vasco una nueva fuente de ingresos y reforzará la estrategia de descarbonización industrial que el Gobierno español está impulsando. El proyecto también podría servir de modelo para la reutilización de infraestructuras nucleares inactivas en otras regiones.
Los próximos meses estarán marcados por la obtención de licencias medioambientales y la contratación de los primeros trabajadores. Si el calendario se cumple, los consumidores españoles podrán encontrar en los supermercados lenguado de origen vasco a finales de 2030, lo que reforzará la oferta de productos locales y de alta calidad.
Nota: la información proviene de la presentación oficial del acuerdo y de los documentos de proyecto publicados por Atitlan y la Consejería de Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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