Resumen del hecho
El 25 de abril de 2026 se escucharon varios disparos durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca en el Washington Hilton, Washington D.C. El presidente Donald Trump estaba presente junto a la primera dama y la secretaria de prensa cuando el Servicio Secreto intervino, derribándolo al suelo con un placaje similar a un tackle de fútbol americano. El sospechoso, identificado como Cole Allen, fue neutralizado y puesto bajo custodia.
Detalles del ataque y testimonios de Oz Pearlman
El mentalista Oz Pearlman, encargado de la actuación principal, relató que estaba sentado al lado del presidente cuando escuchó el primer estallido. "Pensé que la habitación iba a explotar", dijo en declaraciones a medios internacionales. Al percibir el ruido, Pearlman se agachó y observó cómo varios agentes del Servicio Secreto irrumpían en la sala, empujando a Trump al suelo con fuerza. El placaje dejó al mandatario a menos de 30 cm de Pearlman, quien describió el momento como "la visión más loca de mi vida".
Un agente de la División Uniformada del Servicio Secreto recibió una bala pero, gracias a su chaleco antibalas, sobrevivió sin lesiones graves. Pearlman afirmó que el oficial quedó "bien" y agradeció que nadie perdiera la vida.
El sospechoso, Cole Allen, llegó desde Los Ángeles con intención de perpetrar el atentado. Fue detenido en el lugar y trasladado a un hospital para evaluación psiquiátrica. Las autoridades federales confirmaron que permanecerá bajo custodia hasta su comparecencia ante un tribunal de Washington D.C., prevista para el lunes siguiente.
Implicaciones y próximos pasos legales
El incidente obliga a la Casa Blanca a revisar los protocolos de seguridad en eventos con alta presencia de medios internacionales. El Servicio Secreto ha anunciado una auditoría interna para determinar posibles fallos y reforzar la protección del presidente en futuros actos públicos.
A nivel legal, el Departamento de Justicia abrirá una investigación formal contra Cole Allen por intento de asesinato del presidente y por el uso de arma de fuego en un recinto federal. Se espera que el proceso judicial incluya cargos de terrorismo doméstico y posesión ilícita de armas.
En el plano geopolítico, el tiroteo llega en un momento de tensiones internacionales, lo que podría influir en la agenda política de la administración Trump. La comunidad diplomática observará de cerca la respuesta del gobierno estadounidense, que buscará demostrar que mantiene el control de la seguridad interna pese a la violencia.
Cierre
El tiroteo en la cena de corresponsales subraya la vulnerabilidad de los eventos oficiales y la necesidad de reforzar la protección de los altos cargos. Mientras Cole Allen enfrenta el proceso judicial, el Servicio Secreto y la Casa Blanca deberán adaptar sus protocolos para evitar incidentes similares y preservar la estabilidad institucional.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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