El Banco de España, a través de su directora general de Supervisión Mercedes Solano, ha señalado en la presentación de la Memoria de Supervisión que la mayoría de las entidades bancarias del país dependen de proveedores externos de servicios en la nube, principalmente de EE. UU. La advertencia se produce en un contexto de alta incertidumbre geopolítica y tecnológica.
dependencia de proveedores externos
Solano explicó que la dependencia de terceros es "muy significativa y va a ir a más porque es muy difícil tenerlo todo 'in house'". Los bancos utilizan infraestructuras de nube pública para alojar datos críticos y ejecutar algoritmos de inteligencia artificial, lo que los expone a riesgos de concentración y a posibles sanciones o interrupciones fuera del control nacional.
El supervisor subrayó que, aunque la UE fomenta la creación de proveedores europeos, la oferta actual no cubre la demanda de los grandes bancos. Por ello, la exposición a proveedores estadounidenses sigue siendo elevada y, según la memoria, constituye un factor de vulnerabilidad frente a tensiones comerciales o sanciones.
medidas de diversificación
Solano exigió que las entidades mantengan varios proveedores y elaboren planes de contingencia que permitan cambiar de un proveedor a otro sin afectar la operatividad. La normativa futura obligará a identificar cada proveedor, evaluar sus riesgos y documentar los procedimientos de migración.
La memoria también destaca la necesidad de pruebas de estrés que simulen interrupciones en la nube y el impacto de la IA. Estas pruebas se incluirán en los modelos de riesgo habituales y servirán para calibrar la resiliencia de los balances ante escenarios de incertidumbre global.
Además, el Banco de España pide criterios de crédito más prudentes, evitando la acumulación de préstamos dudosos. En este sentido, los bancos deberán considerar la volatilidad del Euríbor al fijar precios y gestionar costes, como se explica en la nota sobre la subida del índice a 2,763 % el 27 de abril de 2026 (Euríbor sube a 2,763 % el 27 de abril de 2026 y encarece las hipotecas variables).
futuro de la regulación
El supervisor proyecta que, hasta 2028, se reforzará la resistencia financiera frente a tensiones comerciales y riesgos geopolíticos. Se espera que la normativa obligue a los bancos a mantener criterios sólidos en la concesión de crédito y a diversificar su infraestructura tecnológica.
El Banco de España también está evaluando la creación de una autoridad específica para supervisar el uso de la IA en el sector bancario, aunque por ahora la responsabilidad recae en el propio supervisor.
En los próximos meses, el organismo publicará guías detalladas sobre los requisitos de diversificación y los plazos para su cumplimiento. La medida busca evitar que una posible restricción a proveedores estadounidenses ponga en peligro la estabilidad del sistema financiero español.
Conclusión: la alerta del Banco de España obliga a los bancos a replantear su arquitectura tecnológica y a reforzar su gestión de riesgos, con el objetivo de proteger la estabilidad del crédito y la confianza de los usuarios en un entorno cada vez más incierto.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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