Visita de Estado
El rey Carlos III y la reina Camila llegaron a Washington el martes, acompañados por una delegación británica de alto nivel. Fueron recibidos en la Casa Blanca por el presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump, en una ceremonia que incluyó saludos, fotos y elogios mutuos. Tras la recepción, los monarcas se reunieron en el Salón Oval, donde Trump describió a Carlos III como "una persona fantástica" y destacó la amistad centenaria entre ambos países. La agenda incluyó una cena de Estado y una visita al Monumento a Washington, antes de dirigirse al Capitolio para el discurso previsto.
Discurso del rey
En el Capitolio, Carlos III habló ante ambas cámaras del Congreso, marcando la primera intervención de un monarca británico desde la visita de la reina Isabel II en 1991. El discurso coincidió con el 250.º aniversario de la independencia de EE.UU. y resaltó la alianza histórica, la defensa de la democracia y la necesidad de cooperación frente a desafíos globales. "Los retos a los que nos enfrentamos son demasiado grandes para que una sola nación los asuma sola", afirmó el rey, subrayando la interdependencia en seguridad y economía. También recordó la colaboración en dos guerras mundiales, la Guerra Fría y misiones recientes en Afganistán, señalando que "estamos unidos en nuestro compromiso de defender la democracia". El mensaje, cuidadosamente supervisado por el gobierno británico, buscó contrarrestar las críticas de Trump a la OTAN y a la política europea.





