CUP exige sanciones por comentarios machistas en el Parlament

La CUP ha enviado a la Mesa del Parlament un escrito en el que pide sanciones "reales" y "palpables" contra diputados del PP y Vox que, según la formación, intensifican los insultos y comentarios machistas en el hemiciclo. El documento, recibido el pasado lunes, menciona un episodio concreto contra la diputada Laure Vega durante una moción sobre políticas deportivas.

Procedimiento y obstáculos para sancionar los actos

El escrito exige que la comisión del estatuto del diputado investigue el caso de Laure Vega y que la Mesa imponga sanciones efectivas. Sin embargo, la comisión no se reúne desde octubre, fecha en la que acordó abrir cuatro informes que aún no se han publicado. La falta de convocatoria retrasa cualquier avance. Además, el código de conducta del Parlament carece de rango jurídico, lo que significa que las sanciones carecen de fuerza legal y dependen de la voluntad política de la Mesa.

Posibles próximos pasos del Parlament

Se espera que el presidente Antoni Castellà convoque a la comisión y que el presidente del Parlament, Josep Rull, intervenga para definir si se abre un informe y se aplican sanciones. Las fuentes indican que Rull ha contactado a Castellà para conocer el calendario y que la decisión podría tomarse "próximamente". La ausencia de fuerza jurídica del código de conducta podría limitar el impacto de cualquier medida, aunque la CUP insiste en que la Mesa modifique su política de advertencias y ejerza su potestad de forma fehaciente.

"Solicitamos que la Mesa del Parlament actúe para frenar este incremento de actos de violencia machista e incoe de una vez por todas expedientes sancionadores para atajar de raíz estos comportamientos", subrayan los firmantes del escrito.

La petición de la CUP se produce en un contexto de creciente tensión entre los grupos parlamentarios. Los diputados del PP y Vox han sido señalados en varias ocasiones por usar un lenguaje que la formación anticapitalista califica de machista, lo que, según ellos, vulnera el código de conducta. La falta de un marco legal sólido para el código dificulta que la Mesa imponga sanciones que tengan peso real.

Para entender mejor la dinámica interna, se puede consultar la reacción de Vox a incidentes similares en el Parlament, como en la reciente petición de condena de agresiones en la Diada de Sant Jordi (Vox pide al Parlament catalán condenar las agresiones de sus representantes en la Diada de Sant Jordi).

En definitiva, la solicitud de la CUP pone de relieve la debilidad del actual marco disciplinario del Parlament y plantea un reto para la Mesa: equilibrar la necesidad de sancionar conductas inaceptables con la ausencia de un soporte jurídico que garantice su efectividad.

Conclusión

Si la Mesa decide abrir un informe y aplicar sanciones, el caso podría sentar un precedente sobre cómo se gestionan los comportamientos machistas en el Parlament. No obstante, sin un código de conducta con rango legal, cualquier medida corre el riesgo de ser meramente simbólica, lo que podría perpetuar la percepción de impunidad entre los diputados acusados.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad