Tensión entre Gobierno y PNV por el nuevo Estatuto y el euskera

Aitor Esteban anunció la cancelación de la reunión prevista con Moncloa tras la difusión de un meme creado con inteligencia artificial que burlaba el nuevo Estatuto y la política lingüística. El meme mostraba al presidente del Euzkadi Buru Batzar zambulléndose en una piscina con el texto "Vaya! Ahora hay agua en la piscina del nuevo Estatuto… dice el PNV". Esteban calificó el acto de una falta de respeto indecente y declaró que la cita de mañana quedaba anulada.

El Ejecutivo, por su parte, negó que existiera una cita confirmada y trató de restar importancia al episodio, describiéndolo como una "reunión privada" sin consecuencias institucionales. Desde el PSE‑EE se informó que la reunión en Bilbao para tratar el Estatuto y el euskera sigue en la agenda, aunque no se ha desconvocado la de Madrid.

Reacciones y consecuencias inmediatas

El Gobierno central minimizó la polémica, insistiendo en que la agenda de trabajo continúa sin interrupciones. En contraste, el PNV, que se considera el "socio prioritario" de la coalición, anunció su abstención al decreto de vivienda que se votará en el Congreso esta tarde. La decisión se acompañó de la exigencia de la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, por su gestión de la huelga de médicos.

Maribel Vaquero, portavoz del PNV en el Congreso, justificó la abstención señalando que el decreto recurre repetidamente a la figura de decreto‑ley, impidiendo el debate y el consenso. Además, criticó la falta de negociación previa por parte de los socialistas. El PNV también recordó que el aumento de la exigencia del euskera en las oposiciones y la ruptura de consensos de hace dos años han tensionado la relación con los socialistas vascos.