Trump afirma que la cúpula iraní está dividida y sin liderazgo claro
Donald Trump sostuvo en una rueda de prensa que la élite iraní está "gravemente dividida" y que no puede presentar una propuesta coherente mientras intenta aclarar su liderazgo. El expresidente afirmó que la falta de un líder claro impide cualquier avance en las negociaciones nucleares. "¡A Irán le está costando mucho averiguar quién es su líder! Simplemente, no lo saben", enfatizó.
La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) consolida el poder militar
Según analistas, la IRGC ha pasado de ser una fuerza secundaria a dominar la toma de decisiones estratégicas en Teherán. Tras la guerra, la institución ha absorbido competencias antes repartidas entre clérigos y políticos civiles. El analista Ali Alfoneh explicó que la IRGC ahora controla la política nuclear, la doctrina militar y la gestión del estrecho de Ormuz.
El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, no ejerce la autoridad que tuvo su padre; la guardia militar ha tomado la batuta. Fuentes cercanas indican que Jamenei rara vez aparece en público y su salud es delicada, lo que refuerza la influencia de la IRGC.
Implicaciones geopolíticas de la nueva hegemonía militar iraní
La preeminencia de la Guardia Revolucionaria altera el equilibrio de poder en la región. En el plano nuclear, la IRGC puede imponer condiciones más rígidas y menos flexibles, complicando cualquier intento de EE. UU. de reactivar el acuerdo de 2015. En el estrecho de Ormuz, la presencia militar iraní se vuelve más proactiva, lo que podría afectar el tránsito de petróleo y elevar la tensión con países del Golfo.
Estados Unidos enfrenta ahora a una Irán cuyo eje decisor es militar, lo que reduce la efectividad de la presión diplomática tradicional. La capacidad de la IRGC para gestionar la escasez y la distribución de recursos internos también fortalece al régimen frente a la población, limitando el impacto de sanciones externas.
Qué puede pasar a continuación
Si la IRGC mantiene su dominio, es probable que las negociaciones nucleares avancen bajo condiciones que favorezcan a los militares y no a los moderados. La política del estrecho de Ormuz podría volverse más volátil, obligando a EE. UU. y sus aliados a reforzar su presencia naval. Los observadores advierten que cualquier cambio en la balanza de poder interno iraní se traducirá en ajustes estratégicos en toda la zona del Golfo.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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