Comparecencia de los empresarios

Los empresarios Bernardo Domínguez y Francesc Robert comparecieron este miércoles ante la Audiencia Nacional en el proceso contra los hijos de Jordi Pujol Soley. Ambos negaron haber facilitado los préstamos que la Fiscalía califica de ficticios.

Domínguez, de origen mexicano, declaró que su padre le explicó la operación, pero que él no firmó ningún documento ni gestionó los fondos. "Yo no tenía nada que ver; yo no firmé ningún documento", sostuvo el acusado.

Robert, exdirector de TV de Andorra, afirmó que sus inversiones provienen de una herencia familiar y que nunca puso su infraestructura bancaria a disposición de Jordi Pujol Ferrusola. "No he puesto mi infraestructura a disposición del señor Pujol", declaró.

Detalles de la acusación y la defensa

La Fiscalía Anticorrupción sostiene que en 2007 y 2010 se concedieron dos líneas de crédito de unos 7 millones de euros a Jordi Pujol Ferrusola, con el objetivo de blanquear fondos familiares. La acusación solicita cinco años de prisión para cada empresario.

Domínguez explicó que la operación le resultó más costosa de lo esperado, citando una expresión popular: "Nos ha salido más caro el caldo que las albóndigas". Además, afirmó que nunca recibió adjudicaciones de obras públicas en España por esa supuesta gestión.