Badalona inicia el derribo del edificio ruinoso de la calle Granada
El 30‑abr‑2024 el consistorio de Badalona puso en marcha la demolición del edificio nº 22 de la calle Granada, tras declararlo en ruina inminente y activar la emergencia municipal. La obra, adjudicada a una empresa especializada, tiene un plazo de seis semanas para retirar los cuerpos salientes y sanear los escombros.
Demolición del edificio nº 22 en la calle Granada, Badalona
Derribo del edificio ruinoso en la calle Granada de Badalona
La decisión se tomó después de que las inspecciones técnicas confirmaran el grave deterioro estructural del bloque, que había quedado vacío desde el colapso parcial de su terraza el 10‑mar‑2022. La autoridad municipal explicó que la prioridad era garantizar la seguridad en la zona y avanzar en la recuperación de la normalidad para los vecinos afectados.
El colapso de la terraza dejó visibles grietas en la fachada y obligó a evacuar a ocho familias que vivían en el interior. En noviembre de 2022 el Ayuntamiento comunicó que la rehabilitación era inviable y que la única solución era la demolición. Una semana antes del inicio de los trabajos, treinta personas de inmuebles colindantes fueron desalojadas de forma preventiva por la noche, aunque cuatro pisos del nº 24 siguen sin alojamiento y dependen de familiares.
Los técnicos municipales iniciaron la obra retirando primero los elementos estructurales más peligrosos, como los cuerpos salientes y los restos de la terraza caída. A continuación, se procederá al saneamiento de los escombros acumulados, especialmente en la zona lateral adyacente al número 24, para evitar filtraciones y humedades en los edificios contiguos.
Próximos pasos y retorno de los desalojados
Una de las prioridades del proyecto es permitir el regreso a casa de los cuatro pisos del nº 24 que siguen desalojados. Tras la retirada de los escombros, el consistorio monitorizará la estabilidad de los edificios colindantes y realizará trabajos de saneamiento de las medianeras. Cuando la zona esté segura, se cerrará el solar resultante con un muro que evitará ocupaciones y conductas incívicas.
"Oímos un golpe y se levantó polvo, salimos corriendo con pijama todos fuera del edificio pensando que era una explosión", relató Elena Navarro, vecina del bloque adyacente. Su testimonio refleja la ansiedad de los residentes, que llevan años pidiendo la demolición del edificio.
El proyecto forma parte de una política más amplia de mejora de la vivienda en la comarca, que también incluye iniciativas como la prórroga de alquileres rechazada y la revisión de los derechos de los inquilinos.
Con la obra en marcha, el Ayuntamiento ha asegurado que la zona volverá a ser segura en menos de dos meses, y que los vecinos podrán regresar a sus hogares una vez finalicen los trabajos de limpieza y control estructural.